Regalo de MORGANA

Regalo de MORGANA
Gracias por tu regalo, me hace ilusión y cada vez que lo miro te recuerdo.

jueves, 27 de abril de 2017

HABITAMOS DE NUEVO EL CHALET

















Ya he comentado otras veces los inconvenientes naturales entre seres vivos y humanos en una simple parcela con vivienda en el campo.


Comenzamos otra vez la primavera, la sorpresa mayor de este año ha sido que en un extremo del seto que forma el cerramiento, lamentablemente se morían  dichas arizónicas, he tenido que cortar una veintena de ellas para evitar que se propague a las demás, los hongos  secan las ramas. Tengo que curar al olivo contra el repilo. Por la noche me tengo que proteger de las picaduras de un mosquito hembra (que pretende chupar un poco de mi sangre y algo de infección), con un líquido adosado a una clavija que se enchufa en la red eléctrica. Cuando comemos en la terraza, dos avispas de cuerpo amarillo y fajas negras, revolotean sobre la mesa como queriendo probar los manjares y nos asustan. Todavía no han hecho su aparición en la cocina, las diminutas hormigas color ocre.



A pesar de que los caracoles les gusta comer las uñas de león que las pone muy deterioradas, este año dicha planta se ha auto curado y admiramos  las flores fucsias.



Hacemos un esfuerzo en comprender que todos somos habitantes de este planeta y tenemos que sobrevivir, a los pajaritos les desmenuzamos migajas de pan y ellos lo agradecen.


6 comentarios:

María Bote dijo...

Aún con todos los inconvenientes, disfrutad del Chalecito bucólico y familiar. Como bien dices, amigo Goriot, todos, humanos y bichitos, somos habitantes, compartimos el planeta. Buen puente y besos para Mari y para ti. María.

Julia L. Pomposo dijo...

A pesar de todo, yo lo aguantaría pero lo que no puedo soportar son las lagartijas y salamanquesas que me producen un pánico enfermizo, por eso de noche prefiero comer en el interior. Es una pena que los bichos se coman las plantas pues ellas si que no perjudican a nadie, solo nos ofrecen belleza.
Abrazos

P/D
Me he traido tu enlace a este blog pues el otro en el que comentas (En mi bosque mágico),me está dando problemas y no puedo contestar a los comentarios.

Manuel dijo...

Esos son los pequeños inconvenientes de vivir en contacto con la naturaleza, pero merece la pena, porque son más las bondades que te regala. Además como tu bien dices, todos tenemos derecho a vivir.
Un fuerte abrazo, y a disfrutar de ese chalet.

VENTANA DE FOTO dijo...

Vas a tener que ponerte un repelente antimosquitos. El sábdo pasado estuve invitada en una comunión en un cortijo en el campo, afortunadamente no no me atacó ningún insecto, claro que el banquete fue en un salón en el interior, tan sólo la copa de bienvenidas junto a unos aperitivos se hizo en el patio.

Besos

Goriot dijo...

María Bote, poetisa de Almendralejo; nos vamos adaptando. Cuando aparecen una o dos avispas, les decimos a los más pequeños que gritan aterrorizados: "Nunca nos han picado, permanecer quietos y que vean que no le hacéis daño".

Julia L. Pomposo, poetisa de Cataluña; todo consiste en familiarizarse y quedar convencidos que no hacen daño y comen mosquitos.

Manuel, historiador de Sevilla; claro que sí, son muchísimo más los beneficios que los inconvenientes.

Ventana de Foto, fotógrafa artística; no suelo usar esos repelentes a excepción de por la noche en la habitación de dormir. A veces cojo una ramita de arizónica y me abanico.

Gracias a todos por leer mi entrada y dejar un comentario.
Un saludo muy cordial de Goriot.

Lola Barea dijo...

Saludos Goriot. Paso a desearte un lindo verano.

Un abrazo.

Lola.