Cada día suelo
ver algo curioso que me sorprende en mi parcela del campo. Hoy muestro medio cascarón de huevo de pájara,
empotrado en el estrecho ángulo que forma la copa de la acacia y, también, un
nido caído en el suelo.
He animado a
los que formamos un grupo de aficionados a la poesía en el WhatsApp de mi
móvil, para que escriban unos versos improvisados a dicho hallazgo.
De la veintena
de amigos, ocho respondieron (una compañera memorizó hacíendo turismo por las calles de
Turín) con estos poemas:
¿Un cascarón encontraste
caído fuera del
nido?
no te acongojes
Manolo
que el pajarito
ha nacido.
Picado fue
desde dentro,
sus mitades
liberadas,
la madre le
habrá cuidado
y nutrido con
meladas.

Y si el nido
está a su vera
en el suelo
malogrado
el viento lo
habrá abatido,
¡Pajarillo, ya
has volado!
Pedro A.
Ay, cascarón partido
lágrima de tu árbol,
te caíste del nido
no pudiste ser pájaro.
Deshabitado albergue
en el tronco, tu estela,
habrá un nuevo inquilino
para la primavera.
María B.
Un huevo roto,
pájaro perdido,
se le fue la
vida
en un suspiro.
Ana Chari D.
En una acacia
nace una vida,
pasará alegría
y la desgracia.
Goriot.
Un cascarón se
ha caído
nadie lo quiso
pisar
por si volviera
a su nido
ya lo han
vuelto a colocar.
José María V.
Ni pájaros ni
cascarón,
el viernes
tendremos reunión.
Isabel L.
Paseando estaba
yo
por las calles
de Turín,
cuando un nido
con un huevo vi.
¿Dónde está el
ave, he pensado?
Piando
alborotado
estaba detrás
de mi.
Elvira C.
Del cascarón vi
un piquito
que se
esforzaba en salir
y salió un
pajarito
que vino
volando a mi.
Carmela R.
Paseando por el
campo
con un nido me
encontré,
eran los huevos
pequeños.
Pajaritos
saldrán
y su mamá
cuidará
hasta que
puedan volar.
Francis B.
Al romperse un
cascarón
morirá algún
pajarito,
y se rompen
muchos más
que son de los
huevos fritos.
Juan Luis O.