



Fue una mañana de domingo muy soleada, mi mujer y yo teníamos subido interés turístico, los camareros muy atentos nos sirvieron chocolate con churros, aunque ya no eran los tradicionales de siempre.
El Rastro nos hacía rebosar de feliz curiosidad, a los que tocaban algún instrumento musical o se mostraban graciosos para alegrar a los visitantes... nosotros, muy agradecidos les dejábamos algún donativo como muestra de nuestro agradecimiento. Dos hombres vestidos de carnaval formaban parte del ambiente, ellos se divertían y hacían divertir a los demás sin pedir nada a cambio. Todos son ladrones sospechosos, yo les miraba como queriendo descubrir a los culpables del hurto. Abundan los robos callejeros.
Compramos tres pares de calcetines por un euro...me contagié de tal modo que comencé a pregonar a viva voz: "¡¡Tressss paressss dee calcetinesss porr uunnn euroooo!!", ayuda espontánea que agradeció el vendedor ambulante. Perdí el pudor y gané la libertad de expresión.
La rapidez de los camareros quedó demostrada una vez más, al entrar por la puerta de un bar, nos dicen: ¿que desean? Y respondemos: "¡¡Calamares¡¡", al llegar al mostrador, el barman hizo deslizar un platito y, con su amable voz nos decía: "¡Calamares señores¡".
Al regreso fue una gozada sentarnos en uno de los veladores de la Plaza Mayor, aquí me acordé de los blogueros: Luis G., María Ángeles y José, ellos nos muestran el paisaje natural... pero y este paisaje urbano de edificaciones antiguas y modernas, ¿No tienen su encanto también?
En Madrid más que turistas nos podemos sentir poetas y llegar a escribir versos como nuestras blogueras.
Por la tarde vimos en la Gran Vía a Tricicle y después pasamos a la discoteca "Golden" que tenía dos pistas llenas de parejas: una de música en disco y otra, con orquesta. Prohibian fumar y allí se estaba de maravilla.
El lunes, entramos en un ascensor de Renfe instalado en la Plaza del Sol, sólo tardamos unos quince minutos en llegar a Getafe donde mis familiares nos recibieron y atendieron de una forma muy cariñosa y especial.
Hicimos el regreso satisfechos,pero la lluvia hizo su aparición.